El cantante italiano Tiziano Ferro ha acudido hace muy poco al famoso programa de televisión de Rai Uno “Domenica In”. Allí hizo unas declaraciones tan impactantes como necesarias.

Tiziano se casó en secreto el pasado 25 de junio con su esposo Victor Allen, 15 años mayor que él y con el que tenía una relación sentimental de tres años. El cantante es abiertamente gay y aunque hace bastantes años que no vive en Italia decidió abordar el tema de la homofobia en el país y el mundo en general haciendo hincapié en los delitos de odio, cada vez más habituales.

Tiziano Ferro señaló que es necesaia una ley contra los delitos de odio cediendo especial atención al bullying y el acoso escolar con todo lo que ello implica. En sus propias palabras:

«Lo más raro de esto es que me llevó casi 40 años de mi vida comprender lo que es realmente el acoso escolar. Siempre he creído que era una dinámica, un guion, una historia para ser aceptada pasivamente, porque en el mundo en que vivimos, si no se implementan leyes, la gente no cambia y creo que nunca lo hará. Está claro que, si hubiera una ley como tal, lo más normal es que existan personas que no la respeten, y en nuestro país pasa algo muy parecido a esto y además con mucha frecuencia. Pero no se puede vivir de esta manera, no se puede vivir en la Edad Media, donde es legítimo acosar, robar o violar. Necesitamos ser salvaguardados, necesitamos una ley contra el odio».

Volviendo a retomar su vida personal durante la entrevista Tiziano Ferro decidió abordar la propuesta de matrimonio que recibió por parte de Victor Allen. Por lo visto, su actual marido decidió hacerle la propuesta por sorpresa… ¡Mediante una taza! Y es que grabó en una la incripción “¿Quieres casarte conmigo?” y se la cedió de rodillas con un precioso anillo… ¡Nos encanta!

Además también incidió en la importancia del arte para convivir en un mundo a veces difícil de entender. “Cuando descubro a niños introduciéndose en el mundo del arte me siento realmente feliz porque de alguna manera eso supone para ellos una salvación, sobre todo en épocas tan convulsas como la adolescencia y preadolescencia. La degradación tiene formas poco comunes, la interna es más silenciosa, está oculta y corroe poco a poco a los jóvenes. La verdad es que a mí la música me salvó de ese tipo de degradación. La belleza del arte es el hecho de que ella te elige y no lo entiendes. No recuerdo un día sin mi música.”