La discriminación sigue presente y daña especialmente a aquellas personas más vulnerables y que se encuentran en circunstancias especialmente difíciles. Hace poco vimos cómo el rechazo es más peligroso y habitual dentro de los servicios de salud. Precisamente por esto, la comunidad LGTB evitar ir al médico cuando tiene problemas de salud por miedo a sufrir rechazo.

Ante esto, la administración Trump, lejos de tender su mano a las víctimas de la discriminación, está trabajando para legalizar este tipo de comportamientos contra personas transexuales por parte de los servicios médicos. Sí, solamente por ser personas transexuales, los médicos tienen todo el derecho a expulsar del hospital a una persona transexual que esté enferma.

La administración Trump quiere reformular la ley que desarrolló Obama para luchar contra la discriminación y su objetivo es proteger legalmente a los médicos tránsfobos y amparar sus ataques, aunque pongan en riesgo la salud de otras personas.

Hoy la administración ha decidido ir un paso más allá y trabajar también dentro de los refugios sociales. Como ya hizo con la ley contra la discriminación en los servicios de salud, Trump ahora revisa la ley de la era Obama que impedía la discriminación en las casas para refugiados y personas sin hogar. A través de esta modificación las casas de acogida podrán negarse a acoger a personas transgénero y dejarlas literalmente en la calle.

Hace muy poco, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano hizo un comunicado a través del cual confirmaba los nuevos cambios que se harán patentes en la Regla de Igualdad de Acceso (promulgada por Barack Obama hacia 2016).

Una de las actualizaciones más llamativas será la legalización de la discriminación contra el colectivo LGTB, concretamente, el colectivo trans. Con ella se permitirá a los refugios para personas sin hogar que únicamente acepten a personas rigiéndose por el sexo biológico (aquel asignado con el nacimiento). Esto quiere decir que aquellos refugios para mujeres, podrán rechazar a las mujeres transexuales, por no considerarlas mujeres. Igualmente ocurriría con los refugios para hombres, donde los hombres transexuales podrán ser rechazados.

En el anuncio también se incluye que los refugios «no deberán discriminar en función de la orientación sexual o el estado transgénero». Entonces, ¿qué quiere decir todo esto? En resumen, según las nuevas disposiciones una persona transgénero será expulsada de un centro de acogida para buscar uno específico donde la acepten. El problema de esto es que, además de hacer una distinción en base a una visión tránsfoba, puede generar problemas a las personas transexuales sin recursos, sobre todo en poblaciones pequeñas donde priman las ideas conservadoras.

Además de esto, el nuevo comunicado agrega que aquellos refugios que sí acepten a personas transgénero, están obligados a proporcionar alternativas a las personas «que no quieren compartir alojamiento con personas transgénero».

El secretario de HUD, Ben Carson, ha justificado su posición llamando a las protecciones LGBTQ «derechos adicionales» que «impiden los derechos de la mayoría para proteger los derechos de una minoría» porque, dijo, las mujeres cisgénero «no se sienten cómodas con la idea de estar en un refugio y ducharse con alguien que tenga una anatomía tan diferente «.

¡Increíble!