La sauna gay se ha convertido en una forma de socializar y conocer gente. Hombres semidesnudos y sudorosos dispuestos a conversar sin pudor en una atmósfera húmeda y caliente predispuestos al roce y a la intimidad.

Con el fin de relajarse y dar uso a todos los beneficios que te brindan estos establecimientos, puedes darte un buen masaje – compartir e hidratar la espalda de tu compañero (o lo que tú quieras) con una buena dosis de aceite de rosas, almendras o azafrán, hasta darte un placentero baño en el jacuzzi lleno de burbujas y capaz de subir la temperatura y la pasión.

Pero vamos a centrarnos en la sauna. Lo primero que tienes que hacer es informarte bien de dónde vas a ir. Qué tipo de instalaciones tiene, que servicios ofrece, precios y lo más importante: si son establecimientos orientados a encuentros sexuales gays. Algunos de ellos están preparados para ofrecerte una sala donde puedes intimar con tu pareja o con quién te guste y esté dispuesto a ello, vamos, tener sexo.

En otros no se permite este tipo de acción por lo que es importante que sepas donde vas y qué puedes hacer. Más que nada, por evitar la posibilidad de que te metas en algún lío insinuándote a un bollito guapo y resulte que no esté permitido tener relaciones y te encuentres en un compromiso. Por lo tanto, busca bien en Internet y si tienes alguna duda, llama y pregunta.

No obstante, te ofrezco una serie de consejos que te pueden ayudar para disfrutar al máximo de tu primera vez

Respeta y presta atención al lenguaje gestual

Una vez hayas decidido que quieres ir a una sauna gay debes tener claras cuáles van a ser tus intenciones. Si deseas practicar sexo directamente con desconocidos debes tener en cuenta que no todos van a las saunas gays en busca de eso. Al menos, no van buscando el mismo tipo de sexo. Hay hombres que prefieren ir a un ritmo diferente al tuyo o quizá no les atraes.

Uno de los principales errores que cometen los hombres gays que van a una sauna es tomarse demasiadas confianzas con desconocidos sin siquiera prestar atención a la reacción de ellos. Por ejemplo muchos tienden a pensar que por el hecho de encontrarse en una sauna todos quieren mantener sexo con ellos. ¡Error!

Presta atención a las reacciones de otros hombres y también a su lenguaje gestual. Esto te evitará situaciones incómodas y malentendidos. Además, debes aprender igualmente comunicar de forma efectiva cuáles son tus gustos y preferencias. Si un hombre va directamente a por ti y no te atrae lo más mínimo, debes hacérselo entender.

Para ello puedes decirlo con palabras, por ejemplo un: «disculpa no eres mi tipo» o simplemente dandole un empujón (suave) para apartarlo de ti. De este modo entenderá que no es lo que está buscando.

¿Puedes ingresar bebidas o alimentos?

Hay lugares en los que no permiten que ingreses bebidas o alimentos ya que son ellos mismos los que te lo ofrecen directamente. De hecho, hay en sitios en los que te hacen un pack de comida o alimentos (frutas exóticas, té refrescante, café con pastas, por ejemplo) junto con la entrada a la sauna. Hay otros establecimientos que tienen preparado un hall donde puedes llevarte tus snacks preferidos y degustarlos allí mismo. Cuando hagas tu reserva, pregunta que te pueden ofrecer. 

Importante que leas la normativa del lugar

En algunas saunas son muy exigentes con sus normas y si no quieres problemas trata de ser cauto en este sentido. Por ejemplo, en algunas de las que he estado, te piden que no ingreses a las zonas húmedas en ropa interior por higiene. Te ofrecen una toalla, que puedes ponértela a modo de pareo, o bien puedes acceder desnudo. Esta segunda opción es más atrevida, ya que no se deja nada a la imaginación.

También te suelen ofrecer calzado especial, pero puedes llevar tus propias chanclas. Si el sitio que has elegido tienes la opción de disfrutar de una piscina te obligarán a llevar gorro de natación para evitar que caiga pelo al agua. 

Objetos de valor

Es probable que lleves una mochila o maleta para guardar tu ropa de cambio. Es importante que sepas que dentro tienen taquillas individuales, normalmente situadas dentro del vestuario para que dejes todas tus cosas y tengas la tranquilidad de que nadie las tocará ni se las llevará.

Llevar algunos euros sueltos te evitará que tengas que estar pidiendo cambio ya que estos casilleros se suelen cerrar depositando un euro en una ranura para poder cerrarlo. También debes saber que si llevas anillos, pendientes o cadenas debes quitártelos, así evitarás perderlos.

La ducha

Después de la sauna (y lo que surja) seguramente necesitarás una buena ducha. Suelen estar al lado de los vestidores. Procura llevar jabón, shampoo, crema, desodorante, un peine… lo que creas necesario que vas a utilizar. Si se te ha olvidado, no te preocupes ya que suelen tener dispensadores con todo ello para que te puedas asear. 

Disfruta con protección

Si el sitio lo requiere y has decidido que quieres acción, estos establecimientos suelen estar preparados con todo tipo de detalles para facilitarte un rato, que además de relajante seguro será placentero. El sexo seguro se convierte en primordial cuando hablamos de tener sexo con desconocidos por lo que contarás con preservativos y lubricante, pero si el sitio al que vas es más austero no se te olvide llevarlo de casa. Cuando hablamos de salud, tu seguridad es esencial.

Lleva dinero extra

A parte del dinero de la entrada y para la taquilla del vestuario como te he comentado antes, es posible que te apetezca un refresco o te entre hambre después de tanto ajetreo

Ten en cuenta que en estos sitios hay que despojarse prácticamente de toda la ropa por lo que, si eres muy pudoroso, puede que al principio te cueste un poco. También piensa que todos van a ir igual por lo que no tienes por qué sentirte incómodo. 

Relájate, disfrútalo y vive el momento. Te aseguro que una buena sauna es un plan muy placentero.