Hace poco más de medio año, Jamel Myles, de 9 años de edad decidió acabar con su vida poco después de anunciar que era homosexual en el colegio.

Odiamos tener que hablar sobre este tipo de noticias dentro de nuestra web, pero por otro lado necesitamos hacerlo. No es la primera persona, ni el primer niño que decide escoger la única opción incorrecta: Acabar con todo.

Sin embargo, este tipo de noticias ponen de relieve una realidad que muchas personas quieren negar: Seguimos viviendo en un mundo donde la comunidad LGTB sigue siendo menospreciada, maltratada y discriminada.

Y es que no todas las personas reúnen la suficiente fortaleza, o al menos no todas ellas logran reconocer su propia fortaleza en momentos de absoluta vulnerabilidad como la infancia.

Como os podréis imaginar, Jamel sufría bullying en el colegio y todo comenzó a raíz de reconocerse como homosexual y declararse como tal. El pequeño ya habló con sus padres el verano antes de iniciar el curso académico.

Su madre declaró según New York Times los hechos: «Mi hija mayor me contó que los niños le decían que se suicidara«. Resulta imposible imaginar que en algún rincón de este mundo existan personas que no sólo llevan a cabo estos hechos, sino que transmiten a sus hijos unos valores absolutamente destructivos, enfermizos y carentes de cualquier atisbo de moralidad.

La madre de Jamel pudo descubrir que el pequeño se sentía realmente asustado y ella trató de tranquilizarle: «Yo te sigo amando» le dijo. Gracias a esta escena afortunada el pequeño logró sentirse orgulloso de lo que había conseguido. Había reunido el valor de contarle a su madre quién era y obtuvo una aceptación que quizá no esperaba. Ilusionado decidió contarlo a sus compañeros en la escuela.

Sin embargo, no sabía que esto despertaría un acoso mortal. «Lamento que no acudiera a mí» declaró su madre.

Como tantas madres, la de James ha decidido contar la muerte de su hijo para intentar que jamás vuelva a repetirse y se cree conciencia sobre el acoso escolar.

Al lector que está leyendo esta noticia ahora mismo: No caigas en el error de pensar que el colectivo LGTB ya ha conquistado todos sus derechos. No creas que hoy vivimos en igualdad, porque desgraciadamente esto no es así. No bajes la guardia, no te permitas el lujo de agachar la mirada, sentir vergüenza por ser quien eres, o terror. Existen muchas personas como tú, no caigas en el error de pasar por todo esto solo.

Desde aquí te ofrecemos nuestro apoyo y abrimos nuestras redes sociales para todas aquellas personas LGTB que estén pasando por un momento difícil. No nos importa como seas, qué edad tengas o en qué país vivas. Si necesitas ayuda o te sientes solx: No dudes en contar con nosotros, porque estamos aquí con los brazos abiertos para ti.