Ha estado liderada por la Red Rusa LGBT y lo ha hecho a través de una película protagonizada por la lucha de dos hombres gays mediante danza interpretativa. Ha recibido el nombre de “We will become better” y su lanzamiento ha supuesto un desafío a la popular “Ley de propaganda gay” que castiga por la vía legal cualquier tipo de referencia positiva sobre la comunidad LGBT.

“Es un precedente para la industria publicitaria social rusa. Ha sido el primer proyecto producido por una asociación LGBT en colaboración con una agencia de publicidad. De hecho, el vídeo ha sido elaborado por una de las agencias de publicidad más exitosas de Rusia. Además, su banda sonora es una canción muy popular y es otro paso más hacia el reconocimiento de la agenda LGBT”.

Los personajes protagonistas han sido interpretados por Nikita Orlov y Maxim Avdeev. Juntos navegan por los empujones que a veces suponen las pruebas del amor. Poco a poco, las cosas se van haciendo más difíciles de asumir, sobre todo como consecuencia de la hostilidad y el miedo que reinan detrás de las paredes de sus distantes apartamentos de Moscú.

Elaborada con una gran sensibilidad, el resultado ha sido un producto profesional, inspirador y rompedor. Este vídeo de seis minutos hace uso de recursos de montaje como la escenografía paralela para ilustrar la realidad de los bailarines (y detrás de ellos, la comunidad LGBT rusa). Ambos separados, pero unidos al mismo tiempo y que parecen interactuar en algunas ocasiones haciendo un boceto de la inestabilidad de su relación amorosa.

“Cuenta la historia de dos hombres que se aman y desean estar juntos. Sin embargo, el juicio de la sociedad y ciertos muros que se construyen alrededor de esa relación, les prohíben estarlo. Desgraciadamente no puede darse“, declara el guionista Evgeny Primachenko.

Evgency se vio obligado a desarrollar este proyecto cuando vio una campaña homófoba sobre las reformas constitucionales del pasado año. Una serie de cambios legislativos entre los que se incluía una enmienda que limitaba el matrimonio únicamente a la “unión entre un hombre y una mujer”.

“Se lanzó una oleada de anuncios antigays aprobados e impulsados por el Estado que representaba a la comunidad LGBT a partir de tópicos ofensivos y extremadamente negativos”, declara el guionista.

Uno de estos vídeos tóxicos mostraba a una pareja de homosexuales adoptando un niño, con una “madre” extravagante intentando vestir al nuevo hijo con un vestido. “Esto es lo que ocurrirá si no votas por un cambio de constitución”, finalizaba amenazando el comercial. Aquí puedes verlo:

Esta oleada de contenidos demonizadores inundó los medios de comunicación con un discurso de odio y alarmista que tenía el objetivo de distraer a los votantes del verdadero objetivo: Un cambio constitucional que le permitiría a Putin permanecer en el poder hasta los 83 años de edad.

“Eso fue lo que hizo desbordar el vaso”, comenta Primachenko. Así fue como un año después decidió lanzar su propia película como un proyecto para cuestionar la ofensiva y la imagen que los medios construían en torno a las parejas homosexuales.

“Paso a paso, poco a poco, mostramos a nuestros personajes con sus historias de fondo y esperamos que el publico pueda por fin, sentir simpatía por ellos. Si esto hace que puedan cambiar de opinión, bienvenido sea“, agregó.

Aquí te dejamos con esta fantástica obra de arte. ¡Que lo disfrutes!