La homosexualidad está invisibilizada. Pero, ¿qué me dices de la homosexualidad en la tercera edad? De eso casi mejor ni hablar porque si nos pusiésemos a analizar la presencia de hombres ancianos gays en películas, series de televisión o publicidad, encontraríamos cifras deprimentes.

Es por eso que cuando tenemos la oportunidad de ver campañas publicitarias como esta, no nos queda otra opción que compartirlas y celebrar esa visibilidad. Porque el sexo en la tercera edad existe. No, no sólo es una cosa de jóvenes. Los ancianos lo practican, con amor, sin él, de forma ocasional, de forma recurrente.

Hacen exactamente lo mismo que los jóvenes. La única diferencia es que ellos parece que no existen o que incluso no tienen derecho a tener dicha necesidad porque se considera algo de “mal gusto”. ¡Increíble! ¿Alguna vez has oído hablar de que tener alguna necesidad sea de mal gusto? Decir, “oh, ese señor tiene 70 años y aún sigue teniendo sed, no me lo puedo creer, que desagradable”, suena ridículo, ¿verdad? Pues con el sexo pasa exactamente lo mismo.

Esta maravillosa campaña se llama “Hablemos de la alegría del sexo en la Tercera Edad” y se ha desarrollado en Reino Unido. En ella aparecen Andrew y Mark, que tienen una relación desde hace 31 años y hoy han superado la edad de 60.

Su historia ha quedado inmortalizada en un vídeo pero también en fotografías tomadas por la mano del excelente artista Rankin, especializado en moda. Sus cuerpos han sido difundidos en vallas publicitarias alrededor de la ciudad, pero también en prensa. Algo que, ¡Nos encanta!

«Puede parecer que sólo los jóvenes con cuerpos perfectos tienen relaciones sexuales y son íntimos, pero por supuesto esto no es cierto», declaró el terapeuta sexual Gail Thorne. «Lo cierto es que el sexo y la intimidad dentro de la tercera edad se convierten en cosas diferentes dependiendo de cómo lo conciba cada persona. Para algunos supone un mundo donde explorar nuevas experiencias sexuales. Para otros simplemente una forma de expresar sus emociones mediante besos dulces o caricias en la mejilla. Hoy estamos intentando iniciar una conversación con la sociedad sobre el hecho de que el sexo y la intimidad son tan importantes para las personas mayores como para el resto de personas».